dimecres, 14 de juny de 2006

Restaurant Garbet (Colera)

Otro secreto es el que hoy nos ocupa. Ni más ni menos que uno de los lugares más inóspitos y singulares que podemos encontrar en la Costa Brava, a medio camino entre LLançà y Colera.
Dentro del municipio de Colera se encuentra una cala aún virgen, enclavada en un paraje de gran belleza y acariciada al norte por la maravillosa viña propiedad del Castell de Peralada (Finca Garbet). En este lugar, a escasos metros de la playa, encontramos un Restaurante fabuloso, encantador y preciosista!, la terraza del Restaurante Garbet.

Las vistas son increíbles, majestuosas, paradisíacas!. El servicio es muy profesional: Félix y Juan cuidan de un servicio capitaneado por Águeda Pascual (hija del fundador).

Si bien la oferta de vinos estaba presidida por referencias locales (el Restaurante es propiedad de la familia de Arturo Suqué y Carme Mateu, propietarios del Grupo Peralada), el esfuerzo por introducir nuevas referencias ha sido considerable, y actualmente la carta dispone de una oferta acorde con la calidad del Restaurante y sobretodo del disfrute y placer que se puede obtener de la cocina y el entorno.

La oferta culinaria, dirigida con rigor por Antonia (madre de Águeda Pascual) es fruto principalmente de la mar: majestuosos pescados de talla considerable (escórpora, dento, llobarro, turbot,..), mariscos de vivero propio (almejas gallegas, langostas y bogavantes del Cap de Creus), percebes según mercado, carpaccio de llobarro (una de mis predilecciones!),..buenos filetes de buey e incluso lechazo, gambas de la zona (no os engañéis..las afamadas "gambas de Palamós" vienen de esta zona!), cigalas, arroz de bogavante, etc..un espectáculo de lujuria sensorial y organoléptica finiquitada con una oferta de postres soberbia (hace falta pedir algunos de sus postres con antelación al precisar algunos de ellos preparación).

Es posible que en algunos lugares se coma mejor, pero el conjunto de Garbet es idílico!. Comer, vivir, gozar en Garbet no es económico,..o quizás sí, pues el entorno es espectacular!, único!..para olvidar el tiempo!.

Popets


Detalle de la mesa

Dirección: N260 (entre Llançà y Colera) . Municipio de Colera

Teléfono: 972389002

Temporada: De mediados de marzo a finales de octubre

A destacar: el contexto y el placer que se consigue

Mejorable: el precio (unos 70€ por persona sin vinos)

dilluns, 29 de maig de 2006

Restaurant Miramar (Llançà)

Mi primera recomendación, y no podía ser de otra manera, es el Restaurante Miramar. Un pedazo de Restaurante donde los haya!. Su enclave es fabuloso, a escasos metros de la playa de Llançà, en el mismo Paseo Marítimo. Paco Pérez (cocinero y marido de Montse, propietaria del establecimiento) plantea una cocina de autor en un enclave donde lo fácil es dejarse llevar por la eficaz cocina tradicional basada en la excelencia del fresquísimo producto de la lonja. Y aquí radica su mérito, en esta osadía por ofrecer un plus al comensal!. Sus preparaciones abogan por ofrecer primera calidad de la materia con un trato personalísimo que ensalza como nadie el sabor de sus platos. Aquí vienen a comer Martín Berasategui y Juan Mari Arzak cuando están por la zona!.

Ejemplos:

Múrgoles con foie helado en polvo. Donde el potente sabor de la múrgola (colmenilla) y su increíble textura se funde con el frío del foie en polvo creando una fusión fabulosa. Un lujo!


Tartar de ostras con caviar. Simple..verdad?, y a la vez soberbio!

La cava del Miramar merece una detenida visita, a lo que siempre acceden con amabilidad. Su reciente carta de vinos es un ejercicio de estilismo y buen gusto, sin olvidar la variedad y calidad de las selecciones. Toni Gata, un joven summelier muy inquieto, aprovecha el más mínimo indicio para charlar de forma muy amena del mundo del vino.

Lo dicho, el Miramar es - lo reconozco - mi debilidad!. Cuando se habla de placer en la mesa, me permitiréis que sea totalmente subjetivo, pues no dejan de ser percepciones, y las mías en el Miramar son fabulosas!.

Dirección: Paseo Maritimo s/n (Llançà)

Teléfono: 972380132

Temporada: de principios marzo al 31 de diciembre

A destacar: la cocina de autor, la autenticidad de sabores, la originalidad de las propuestas

Mejorable: se podría mejorar el servicio, pero el equilibrio de este restaurante es extraordinario, no hay peros ni puntos flacos